sábado, 12 de febrero de 2011

CANCIONES.

Pedro Guerra, inmensamente en la eternidad de su poesía, tiene una canción que elogia las “canciones”…He querido aprovechar infortunios y hacer algo parecido, salvo la distancia de que les dejo trozo de canciones con mis razones, con mis fobias, en lo adelante todo lo que se lee en cursivas son esos trazos, que me completan…..:

Sueño, la sueño, lo que faltó por decir, lo del penúltimo encuentro, del último suspiro, de la última sonrisa, de este Apocalipsis de meses y meses de equipajes del alma, donde no llegan aeropuertos, ni sobran vuelos, café, tabaco, whiskeys, excesos, ese alud de recuerdo que nos salvan del olvido, esa mirada recostada de la silla, esta cama vacía, tan llena de usted, que no es lo mismo que de ti, estas canciones que tiemblan, este deseo de partir al infinito a buscarte, te miro, me miras, te encuentro en el desencuentro de miradas confundidas, en el lugar menos indicado, trato de inventar un hola, para ser decente, para no pasar desapercibido, para evadirte, para sucumbir el frío, el sollozo, que se yo!......me faltan minutos, me levanto, sigo discutiendo a solas con mi sueño, lo que faltó, lo que queda, lo que sobra, mis manos llenas de versos, mi boca en tus besos sedientos de tu corazón, tiembla, tiemblo, temblamos mi mano y yo, sumo, resto…esta caja de fósforos que no encienden, este sol en desagravio, y tu mirada no está, y se acaba el infinito, y te vuelvo a buscar en mis ojos, en los párpados atravesados de recuerdos, los cierro fuertemente, rescatándote, como devolviendo el tiempo…..y todo queda inconcluso, incluso mi presencia…y escribo, te pienso:

Humo, como la gasa que impide el descaro de un cuerpo desnudo…

Me asaltan las canciones, los viejos poemas, las viejas riñas de no aceptar el humo….El humo danza perfumando tu sombra……

Una canción es la casa que somos, lo que guardamos en cada cajón, y no hay polilla que acabe este embrujo, is this love, is this love, is this love….

Hace ya mucho tiempo, no veía la amenaza del amanecer en mi pueblo blanco, Cotui, hundido el oro, sembrada la desperanza, que un sábado y de madrugada me vio nacer , que no confundía las aceras con los pasos, ni los abrazos llenos de añejos cariños con amigos que aparecen en medio del imprudente zizagueo de la vista aguada de tragos. Ni llegar a los escasos bares de copas, en fin, patrullando la ciudad……, en esa hora maldita en que los bares, a punto están de cerrar, cuando el alma necesita un cuerpo que acariciar.

Te descubro en canciones, donde antes no coincidía mi vida en tu vida, como por no coincidir, por dejar de inventarme excusas para no poner un punto final, lleno de comas y abreviaturas, evitar esa esquina, el polvo de esa calle, el tiempo en tu tiempo….

Hoy la ví y tenía un rostro ajeno al que yo amaba…recordé la historia de un pedazo de mi vida, en que abrí, la primavera bruta de mis años al amor.

El parabrisas anuncia aguaceros, va y vuelve, todo está precisamente donde lo dejé, todo pasa y todo queda , infringir la ley adrede, por la imprudencia de verte por casualidad,….Recuerdas cuando me aparcaba en tu pecho?..... de aparecerme de repente, rescatado de las balas y del tiempo.

….Me entregó los ojos, me sobrecogió rezumando ternura y cerrojo, y bebí sus cejas, calé sus pupilas, como quien espera, como quien aspira….

Llegué tarde a propósito. Llegue muy temprano a tu vida.

Como si llegara a buen puerto mis ansias…como un dolor de muelas aliviado…...llegué, llegaste primero, no me esperabas ni te buscaba, ni me buscaba en ti….y de repente veo mi sombra dibujada en la pared…y me pregunto quien soy?

Aquel que cuando la tarde amenazaba llover, te esperaba con el alma prendida en un alfiler, para abrirte su paraguas, y con él su corazón…El que te decía “hola”…y al que decías “adiós”…..

El que guarda tu recuerdo, como un regalo de Dios, en el libro de los sueños entre un “hola” y un “adiós”.

Pero llegué, entré….

Por dentro estás llenas de puertas, unas cerradas y otras abiertas…a veces sales y a veces entras…..

El bullicio pernicioso de la gente, mis pasos dentro de tus pasos en tus huellas, la sonrisa recostada en la silla, el “hola”, el “adiós”, pero llegué multiplicado, tarde, en tu tiempo.

Llovía cuando llegué…a cantaros, impenitente el cielo me castigaba de tu ausencia….

Abandoné mi cuerpo a la llovizna…y he sentido la falta de tu beso, pero me dio la tierra una riqueza, que tu aliento y tu beso no me dieron….

Recuerdo esos días en que hablamos de un supuesto “olvido” ( que maldición separa a los amantes que no se han olvidado?). Las conversaciones inconclusas, por la desazón de colgarme al camino lejos de ti, por evitar el futuro aciago, por huir a las desgracias de la vida sin ti…olvido, esa palabra que has borrado del diccionario, que has arrancado de mi.

Que me olvide de amaneceres?, de caricias y excesos,? de humedades y besos,? de eternas promesas, soñadas ternuras, ausencias y padeceres?….que me olvide de tanto suspiro,? tanta rosa ganada hoy vencida y tirada,?..... me pides un olvido frío, donde no llegue el deseo ni el río…

Un día, martes o jueves, none o par, decidí no pensarte más en primera persona, afanado con ese asunto del olvido, pensarte en tercera persona es mejor para mi mala salud de hierro, para no contar los segundos que pierdo en tu reloj, para no verme más en ti sin mí, y durmiendo me vino….. pude reproducir una canción:

Ella soñará un verso que él nunca escuchará. Él no trepará sus trenzas una noche de invierno. Ella soñará un viaje y no habrá despedidas. Ni canciones de amor, ni Capuleto y Montesco. Crecerán y en la espuma del tiempo se deshacen sus sueños, no quedará ni un recuerdo, ni en la noche un lamento. Quizá una leve herida, que lavara el olvido o el agua de las clepsidras.

En el invierno blanco de Philadelphia, se posa mi primo Adonis, en mis hombros, borrachos y errantes, me sugiere Luis Eduardo Aute, ese poeta, pintor, y fumador empedernido, enamorado y canudo..y nunca he podido despojarme de su canción, Siento que te estoy perdiendo, ni de tu actitud, ni de ti, ni de mi contigo:

Desde hace algún tiempo te siento distinta. No sé que será pero no eres la misma. Observo en tus ojos miradas que esquivan la mía. Cansada de tanto buscar tus pupilas. Pidiendo respuestas a cada por qué. Pero adivino en ti algo que empieza a huir y no quiero entender cuando un presentimiento no crea razón, solo infunde terror.

Y con monosílabos adormecidos. Pretendes decir que dialogas conmigo. Tus gestos son más elocuentes, al menos son signos, de tu indiferencia por todo lo mío, y más si mi afán es hacerte feliz, que fue lo que pasó, dónde estuvo el error, qué no pude impedir, aunque sé que no es fácil decir la verdad, no la digas jamás…..

Mis labios no encuentran tu beso oportuno, ni encuentra en mi cuerpo tu cuerpo refugio, tan solo pasivo abandono, distante desnudo, que entregas como algo que no fuera tuyo, dejándote hacer en ausente actitud, que mortal desazón, es hacerte el amor, cuando ya no eres tu. No quisiera saber cuando sueles llorar, en qué brazos estás…..

Amores imposibles?....eso presagiaban la siniestra actitud de la gente.

Miran al cielo y piden un deseo: contigo la noche más bella, amores imposibles, que escriben en canciones el trazo de una estrella, cartas que nunca se envían, botellas que brillan en el mar del olvido. NUNCA DEJES DE BUSCARME, LA EXCUSA MÁS COBARDE ES CULPAR AL DESTINO!

Sin embargo, como ves, incluso en estos tiempos de aprender a vivir sin esperarte, todos los días tengo recaídas y aunque quiera olvidar no se me olvida que no puedo olvidarte.

He resistido la nostalgia del tiempo:

Aún creo en el amor, ahora paso el invierno más cerca del mar, no me faltan amigos, tengo un trozo de pan….en fin, no me puedo quejar. Y aunque he sido feliz. Yo pienso en ti.



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