
Vargas Vila, ese irreverente, decía en cierta ocasión que "en el amor el hombre crece de rodillas, porque el amor es la única esclavitud que no deshonra". Lo sucribo.
"A las buenas costumbres no me he acostumbrado". Eso de las corbatas aún me parece de burgués. vaya carrera elegí!....no me imagino un viernes sin algo etílico, no concilio el sueño, no rezo, no hago dietas, bebo bastante café, he superado lo del tabaquismo (no sin protestar), de vez en cuando me salen pleonasmos, y llego tarde donde nunca pasa nada.
Pero me ha dado por enamorarme, por lanzarme en sus brazos, por hacer círculos de su pelo en mis dedos, por contemplarle, por arrastrarme en erizos su piel cappucino, por borrar de su boca cualquier surco que le nuble sonrisas.
A tientas y muy de noche, me asalta en los párpados y me da por linearle unos versos, por arrancarla de la ausencia, por ahogar la oscuridad en los dedos. Este, de hace unos meses es un ejemplo:
Diario de un peatón (o Poema Antes meridiano)
AM: Ella tras las cortinas del humo del café, en su afán de contestar unas llamadas, como si la vida sorbo a sorbo nos uniera, como si encontrarnos nos asume, nos recuerda. Yo sentado.
AM: Estas puertas se abren solas, me acompañan al bostezo y paso a paso se truecan unas miradas infantiles, tímidas, ella sonríe. Yo callo.
AM: Detrás de mi, las excusas, este afán del olvido, esta gardenia marchitada en el alma, este deseo de poder abrazarme de su piel. Cordura.
AM: Ruido, mucho ruido dentro de mi.
AM: La olvidé, solo la recuerdo a veces, cuando quiero y ella no quiere, pero está ahí, la veo y ella me ve, en este lúdico trajín de miradas, estoy de espaldas a su corazón, pero la veo y ella me ve, multiplicado, me ve.
AM: Miro el reloj, una y otra vez más, camino unos pasos, esta mirada, estos ojos, esta ausencia camina tras de mi, yo escucho los pasos de sus ojos. Pero la olvido.
AM: Ayer será tarde, me presumo perdido. Te arrancaré de mi mujer cobarde, como se arrancan del rosal, esta rosa donde me entierro.
AM: Fechas…..
AM: Cedo al olvido, y vienen otras y otras razones. No sé.
AM: Esta mujer morena, esta colilla, este hombre de lápiz al ristre amenazándola con poemas de te quiero, no concibo olvidarte, si apenas te he visto y ya te quedas en mí. Esta que me persigue, que me llama a la hora de la siesta. Esta otra molestia aliviada, y la otra ajena, pero alivia saber que este cuarto ya lo he desocupado.
AM: Pero….Cómo renunciar a la delicia de tenerla sugerente?...
Engels Villanueva
Octubre. 2010
AM: Ella tras las cortinas del humo del café, en su afán de contestar unas llamadas, como si la vida sorbo a sorbo nos uniera, como si encontrarnos nos asume, nos recuerda. Yo sentado.
AM: Estas puertas se abren solas, me acompañan al bostezo y paso a paso se truecan unas miradas infantiles, tímidas, ella sonríe. Yo callo.
AM: Detrás de mi, las excusas, este afán del olvido, esta gardenia marchitada en el alma, este deseo de poder abrazarme de su piel. Cordura.
AM: Ruido, mucho ruido dentro de mi.
AM: La olvidé, solo la recuerdo a veces, cuando quiero y ella no quiere, pero está ahí, la veo y ella me ve, en este lúdico trajín de miradas, estoy de espaldas a su corazón, pero la veo y ella me ve, multiplicado, me ve.
AM: Miro el reloj, una y otra vez más, camino unos pasos, esta mirada, estos ojos, esta ausencia camina tras de mi, yo escucho los pasos de sus ojos. Pero la olvido.
AM: Ayer será tarde, me presumo perdido. Te arrancaré de mi mujer cobarde, como se arrancan del rosal, esta rosa donde me entierro.
AM: Fechas…..
AM: Cedo al olvido, y vienen otras y otras razones. No sé.
AM: Esta mujer morena, esta colilla, este hombre de lápiz al ristre amenazándola con poemas de te quiero, no concibo olvidarte, si apenas te he visto y ya te quedas en mí. Esta que me persigue, que me llama a la hora de la siesta. Esta otra molestia aliviada, y la otra ajena, pero alivia saber que este cuarto ya lo he desocupado.
AM: Pero….Cómo renunciar a la delicia de tenerla sugerente?...
Engels Villanueva
Octubre. 2010
1 comentario:
Waooo, que entrega, pasión, delicadeza y optimismo denotan ese drenaje de letras, las cuales describen a un hombre completamente, enamorado de una mujer de Piel Cappucino.
Desde la portada...esenciándose en su contenido, está indiscutiblemente precioso...esa mujer se ha de sentir muy ORGULLOSA y AFORTUNADA.
Dios Te Bendiga y Cuide Mucho De Tí.
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